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Lo que el río sabe de nosotras: cinco historias de mujeres que construyen comunidad para entender Durango

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Lo que el río sabe de nosotras: cinco historias de mujeres que construyen comunidad para entender Durango

Texto y foros por Nohemí Gándara. Fecha: 12 de octubre, 2026

El año pasado escribí un ensayo para una materia de Periodismo Digital de la Universidad de Guadalajara: Redacción emergente: el reto de consolidar un proyecto sin recurso ni tiempo. En él hablo sobre cómo incursionar en un proyecto de difusión cultural. Pero como si se tratara de comer de un plato del que muchos otros divulgadores ya han comido. Significa entrar en la competencia rapaz de atención con un producto no tan viral como los que se venden por miles en las redes. Y con una capacidad laboral de cinco mujeres con más ideales que tiempo.

El ensayo abordaba las problemáticas que estábamos enfrentando como una colectiva joven: Violetas del Guadiana. Se creó en 2025 con la finalidad de difundir a creadoras duranguenses, así como generar un espacio comunitario donde pudiéramos explorar y desarrollarnos creativamente. Un poco ingenuas, lo que es sinónimo de idealistas, soñamos con competir con empresas de comunicación que tienen más recursos económicos y estructurales que nosotras. En esta etapa, un ligero viento en el mar nos hacía tambalear el barco que, con mucho esfuerzo e incertidumbre, empezamos a construir para navegar la inmensidad del internet.

Pero en junio de 2026, la ingenuidad audaz —que es fe en nuestra capacidad para seguir construyendo nuestro barquito de madera—, nos llevó a recibir una noticia. Esta nos abrió nuevas posibilidades. Con menos de un año de existencia, Violetas del Guadiana fue seleccionada para recibir un estímulo del Programa de Estímulos a la Creación y el Desarrollo Artístico (PECDA). En la categoría de colectivas artísticas, el proyecto Lo que el río sabe de nosotras propone una antología ilustrada de cinco crónicas sobre mujeres vinculadas con Durango.

El título retoma la figura del río como una representación del territorio y de quienes lo habitamos: un conjunto vivo, en constante cambio. Desde esa mirada, queremos recuperar la memoria viva de cinco mujeres cuyas historias y aportaciones comunitarias han tenido poco reconocimiento público. A cada una dedicaremos una crónica ilustrada: una manera de contar el Durango que vivimos a través de sus experiencias.

Resultado de la convocatoria PECDA Durango 2026

La posibilidad de realizar esta antología llegó mientras también construimos las bases de nuestra colectiva. Nuestra atención comienza en Durango y se extiende hacia otras partes de México, América Latina y otras regiones del mundo. Ponemos especial interés en las mujeres racializadas y en quienes forman parte de la diversidad sexual.

Nos reconocemos como creadoras y reconocemos el talento de las mujeres que nos rodean. De ahí surge también la necesidad de construir espacios que permitan compartir nuestras obras, encontrarnos y participar en la vida cultural del país.

Crecimos escuchando que Durango es tierra árida, hasta en nuestras mentes. Sin embargo, la capital se construyó en un valle. Y así como en el estado hay desiertos, también hay bosques y valles. Hay mentes creativas, espíritus recios y personas cuyas experiencias merecen ser escuchadas.

Somos cinco mujeres con distintas trayectorias: dos normalistas, una maestra de preescolar y una profesora de inglés en secundaria. Una diseñadora gráfica Una pintora formada en la Escuela de Pintura, Escultura y Artesanías (EPEA) de la Universidad Juárez del Estado de Durango (UJED). Y una licenciada en Lenguas que actualmente estudia Periodismo. Nuestros intereses se extienden más allá de nuestra formación académica e, incluso, de nuestro desarrollo laboral y encuentran en la colectiva un espacio para dialogar. Una bocanada de aire en nuestras vidas.

Sin embargo, nuestros intereses creativos a veces se estrellan con una realidad apremiante. Estamos entre nuestros veinte y treinta años, en pleno apogeo laboral, y necesitamos dinero para subsistir y contribuir muchas veces en nuestro hogar. Sacar adelante Violetas de Guardiana implica aprender a coordinarnos, reconocer nuestras capacidades creativas y encontrar lo que todavía necesitamos fortalecer como colectiva. También supone conciliar el trabajo remunerado, los estudios y los proyectos personales con este espacio compartido.

Estamos haciendo malabares con muchas manzanas y pocas manos. Por eso, el estímulo representa un aliciente y un reconocimiento a nuestro trabajo. Además de un apoyo económico para sacar adelante la antología, una oportunidad para no tener que elegir entre nuestros trabajos actuales y nuestro barco.

Para desarrollar la antología, decidimos dedicar los primeros tres meses, posteriores a la selección del proyecto, al estudio de la crónica y de las técnicas periodísticas. Estas nos ayudarán a preparar y realizar las entrevistas. Este proceso de aprendizaje forma parte de la construcción del proyecto y de nuestra manera de trabajar juntas.

Al 18 de septiembre de 2026, nos encontramos en la etapa de preselección de las protagonistas. Hemos propuesto distintas historias y estamos escuchando, dialogando y acordando cuáles formarán parte de la antología. Las propuestas siguen surgiendo y nos muestran cuántas experiencias quedan por conocer y contar.

Instagram de Violetas de Guadiana

Mientras tanto, Violetas del Guadiana también crece en otros espacios. Tenemos presencia en TikTok, Instagram y Facebook, y ahora contamos con un blog en el que inauguramos la sección mensual «Violeta del mes». En ella, a partir de una breve investigación y una entrevista, presentamos a una mujer Duranguense y nos acercamos a su trayectoria, su trabajo y sus aportaciones.

Blog de Violetas Guadianas

Lo que el río sabe de nosotras comienza con cinco historias —en realidad son diez—, y con un proceso de aprendizaje compartido. Queremos que sus páginas permitan conocer otras experiencias de las mujeres de Durango y decirle al mundo, sobre todo a nosotras mismas, que el Guadiana de México no es tierra tan árida y gélida.

Nohemi Gandara
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Nohemí Gándara es licenciada en Lenguas por la Universidad del Valle de Guadiana  y estudiante de Periodismo Digital en la Universidad de Guadalajara. Tiene experiencia en escritura, comunicación y traducción, con interés particular en la crónica, el periodismo y las historias de mujeres desde una perspectiva feminista. Forma parte de la colectiva Violetas del Guadiana, espacio desde el que participa en proyectos de creación literaria, investigación y difusión cultural en Durango enfocados en creadoras. Su trabajo busca explorar experiencias cotidianas, memoria, identidad y género desde una mirada cercana y crítica.

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